miércoles, 27 de mayo de 2009

continuación: LAS TRES CARTAS

-Bueno,vayan entonces,vengan que les abro la puerta de mi casa.
-¿Te llevo la gata? -preguntó Patricia.
-¡Dejala tranquila nena! -siempre reticente con su hermanita -,¡a Gira no le gusta que la apretujes!
-¡Ay!¡Se escapó!-exclamó Patricia.
-Esperá que abra la puerta de la cocina- le respondió Zuly.
-También vos....abri...¿qué esperás? -dijo la nena.
-Si,si...me lo paso abriendo y cerrando puertas ¡Ay Dios!
-Dame que te ayudo,¿es ésta la llave,no? -preguntó solícito Nahuel.
-Si,esa es,y...esta otra,tomá cariño.
Orgulloso por la consideración que Zuly tenía con él,corrió hacia su objetivo mientras su hermana cruzaba el patio prendida del brazo de ella .
-Entren señoritas -dijo el niño haciendo una graciosa reverencia, provocando la risa de las dos.
-Basta de bromas chicos,apúrense,vamos...si su mamá llega y no los encuentra pondrá el grito en el cielo.¡Ah!¡Esperen,esperen!
-¿Qué te pasa Zuly? -preguntaron los niños al unísono.
-Esperen dije...quiero ver algo primero...
-¿Qué querés ver? Dejame...¿a ver,a ver...? -pidió Patricia atropellada como de costumbre.
-¡Quedate acá pulga atómica! -la reprendió Nahuel muy ofuscado sujetándola por la ropa.
-¡Soltame nene!¡Quién te pensás que sos!¿eh?
-¡Soy mayor que vos y vas a respetarme!¿Entendiste?
-Mayor que...ni dos años más que yo tanés tonto.
-Basta chicos,están terribles hoy.Dejen de discutir y hagan un poco de silencio por favor.
Sorprendidos por el reto,inusual en Zuly,la miraron con cierta desconfianza para luego obedecer.¿Qué le pasaba a la dulce amiga?¿Por qué se asomaba sigilosa por la puerta de calle mirando hacia ambos lados ?
-¿Qué mirás Zuly? -preguntó sin tapujos Patricia.
-Nada,nada...quiero asegurarme que no haya gente extraña merodeando por ahí,los acompaño hasta que se cierren con llave y no vuelvan a salir hasta que su mamá no les de permiso y menos de noche,¿está claro?
-Está bien...chau -dijo Nahuel saludándola con un beso en la mejilla.
-Zuly...
-¿Qué pasa ahora Paty?
-No...no nos diste éso....
-¡Patricia! -la reprendió su hermano.
-No te alteres,tiene razón,con la charla me olvidé,pero ¿saben que hacemos?
-No importa Zuly...-contestó con uno de sus habituales mohines cuando quería ponerse en víctima la pequeña.
-Si que importa chiquita,,pero ¿sabés?lo que más deseo en estos momentos es darme un baño,ponerme cómoda y sentarme a cenar algo,luego,cuando termine de acomodar algunas cosas,voy para tu casa a sentarme un ratito en el jardín y de paso charlo con tu mami y les llevo las pulseritas,¿de acuerdo?
-¡Bien,bien!¡Qué lindo!Te esperamos...-exclamó Patricia colgándose de su cuello.
-¡Soltala cargosa!¡La vas a estrangular! -protestó nuevamente Nahuel al tiempo que le prometía preparar su jugo favorito.
Al verlos desaparecer tras la puerta cerrada con llave Zuly suspiró y volvió a su casa.Muy rápido caía la noche.Miró el cielo intensamente azul,las chispeantes estrellas,la lánguida blancura de la luna,que en su perfecta redondez seguía indiferente el curso del universo...y recordó su vacío interior,su soledad,su necesidad de un amor...
Sacudiendo sus emociones recordó que tenía demasiadas cosas pendientes para cerrar el día y,como les prometiera a sus amiguitos,le quedaba ir a visitarlos después.
Mientras la perfumada espuma recorría su cuerpo recordó a Carla.¿por qué dejaba solos a sus hijos y tardaba tanto en regresar?Los niños eran encantadores y los conocía desde su nacimiento.Ellos la trataban con tanto cariño,que más parecía su madre que la propia Carla,que los trajo al mundo siendo ella algo mayor.
Nahuel nacía cuando la mujer pasaba sus cuarenta años y Patricia dos años después.Ya a los cincuenta,Carla estaba mejor en el papel de una abuela joven,que en el rol de una madre dispuesta a atender todas las necesidades de sus hijos.

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